Apio y “limpieza” del organismo: qué ocurre realmente con los riñones, hígado y glucosa

El apio es un vegetal ligero, rico en agua y utilizado habitualmente en ensaladas, sopas y jugos. En redes sociales también se ha ganado fama como una especie de “limpiador natural” de la sangre, los riñones, el hígado y el páncreas.

El apio puede formar parte de una alimentación saludable, pero nuestro organismo no funciona como una tubería que pueda limpiarse de una sola vez tomando un jugo.

Los riñones ya realizan un trabajo de filtración

Los riñones filtran continuamente la sangre, regulan líquidos y electrolitos y participan en la eliminación de productos de desecho a través de la orina.

Mira Tambien:Colesterol alto: el problema silencioso que normalmente no avisa con síntomas clarosColesterol alto: el problema silencioso que normalmente no avisa con síntomas claros

Beber un jugo de apio puede aumentar la ingesta de líquidos, pero orinar más no significa que los riñones estén siendo “desintoxicados”.

Una persona con enfermedad renal incluso puede necesitar controlar determinados nutrientes o la cantidad de líquido que consume según su situación.

Por eso no es recomendable utilizar grandes cantidades de jugos como supuesto tratamiento renal.

Mira Tambien:Próstata y diabetes: dos problemas diferentes que pueden compartir síntomas y afectar la calidad de vida

El hígado tampoco necesita un lavado

El hígado participa constantemente en el procesamiento de nutrientes, medicamentos y diferentes sustancias.

Ningún vegetal puede entrar al organismo y lavar directamente este órgano.

Cuando existe acumulación de grasa en el hígado, por ejemplo, suelen ser mucho más importantes factores como el peso corporal, la actividad física, la glucosa, los triglicéridos y el patrón general de alimentación.

Mira Tambien:Cuando la noche se convierte en una pista: próstata, diabetes y salud masculina después de los 50

Tomar apio puede formar parte de esa alimentación, pero no elimina la grasa del hígado de un solo golpe.

¿Qué relación tiene con el páncreas y la diabetes?

El páncreas desempeña un papel fundamental en el control de la glucosa porque produce insulina.

El apio tiene relativamente pocos carbohidratos y puede incluirse en la alimentación de una persona con diabetes. Eso no significa que regenere el páncreas o sustituya la insulina y otros medicamentos.

Mira Tambien:El “efecto doble” que puede confundir a muchos hombres: próstata y diabetes

Además, existe una diferencia entre comer el vegetal entero y depender continuamente de jugos.

Al consumir verduras enteras se conserva su fibra y se obtiene mayor sensación de saciedad.

¿Puede “limpiar la sangre”?

Esta expresión resulta atractiva, pero es imprecisa.

Mira Tambien:El chequeo que muchos hombres olvidan: cintura, glucosa y próstata después de los 50

La sangre circula continuamente mientras órganos como hígado y riñones procesan y eliminan diferentes sustancias. No existe una capa de suciedad en la sangre que desaparezca después de beber apio.

Mantener una buena salud cardiovascular depende mucho más de controlar factores como presión arterial, glucosa, colesterol, tabaquismo, actividad física y alimentación general.

¿Y para la piel?

El apio contiene agua, vitaminas, minerales y diferentes compuestos vegetales.

Una alimentación variada y una hidratación adecuada contribuyen al funcionamiento normal de la piel, pero ningún jugo puede eliminar manchas, arrugas, acné u otros problemas cutáneos de manera inmediata.

Cada alteración de la piel puede tener causas diferentes.

El problema de las recetas “detox”

Muchas preparaciones mezclan apio con limón, jengibre, perejil, pepino y otros ingredientes y recomiendan consumir grandes vasos diariamente.

La combinación puede producir una bebida nutritiva, pero añadir más ingredientes no aumenta automáticamente su capacidad para desintoxicar el organismo.

Tampoco hace falta beberla obligatoriamente en ayunas.

El verdadero beneficio del apio es mucho más sencillo

El apio puede aportar agua, fibra cuando se consume entero y diferentes micronutrientes con pocas calorías.

Ese es un beneficio real y suficiente.

No necesita “limpiar” cinco órganos simultáneamente para ser saludable. Riñones, hígado y páncreas necesitan buenos hábitos y atención médica cuando existe una enfermedad, no una limpieza rápida mediante un vegetal.