Cuando un hombre con diabetes comienza a levantarse varias veces durante la noche, nota cambios en el chorro o siente que necesita ir al baño constantemente, es frecuente atribuirlo todo a la próstata. Sin embargo, próstata, glucosa, vejiga y riñones participan de maneras diferentes en la producción y eliminación de la orina.
Comprender esas diferencias ayuda a saber por qué una misma molestia puede tener más de una explicación.
El recorrido comienza en los riñones
Los riñones filtran la sangre continuamente y producen la orina. Después, esta viaja hasta la vejiga, donde permanece almacenada hasta el momento de expulsarla.
Ungüento mentolado: para qué puede servir realmente y qué usos caseros conviene evitarLa próstata no produce la orina.
Su importancia aparece porque rodea una parte de la uretra. Cuando aumenta de tamaño, como puede ocurrir con la hiperplasia prostática benigna (HPB), puede dificultar la salida de la orina almacenada en la vejiga.
Por eso el problema prostático suele relacionarse más con cómo sale la orina que con la cantidad que producen los riñones.
Mira Tambien:
Aceite de romero en la piel: ¿realmente puede rejuvenecer el rostro en 21 días?Una pregunta sencilla puede orientar: ¿sale mucha o poca cantidad?
Un hombre con HPB puede sentir ganas frecuentes de orinar, pero expulsar cantidades relativamente pequeñas. Puede acompañarse de chorro débil, interrupciones y sensación de vaciamiento incompleto.
La diabetes puede producir un patrón diferente.
Cuando la glucosa está considerablemente elevada, puede aumentar la cantidad de agua eliminada en la orina. La persona puede comenzar a producir cantidades mayores de orina y sentir mucha sed.
Mira Tambien:
Tomate, sandía, cacao, canela y sardinas: cinco alimentos interesantes, pero sin efectos milagrososAunque ambos hombres visiten el baño cinco veces durante la noche, el motivo podría ser completamente distinto.
¿Qué tienen que ver los riñones con la diabetes?
Una glucosa elevada durante años puede dañar pequeños vasos sanguíneos de los riñones.
Por esta razón, proteger la función renal es una parte importante del cuidado de la diabetes.
Mira Tambien:
PARTE 2 — EL NIÑO SE LEVANTÓ EN PLENA EMERGENCIA Y CAMINÓ HACIA LA CABINA… LO QUE DIJO AL PILOTO DEJÓ A TODOS EN SILENCIOEl problema es que la enfermedad renal temprana puede avanzar sin provocar síntomas evidentes. Esperar dolor en los riñones para comprobar si están saludables no es una estrategia confiable.
Los controles indicados de función renal y orina pueden detectar alteraciones que una persona todavía no siente.
Una próstata obstruida también puede afectar el sistema urinario
Cuando existe una obstrucción importante y la vejiga no consigue vaciarse adecuadamente, puede acumularse una cantidad excesiva de orina.
Mira Tambien:
PARTE 2 — El dinero sobre la mesaEn situaciones más avanzadas, una obstrucción urinaria mantenida puede llegar a repercutir sobre el aparato urinario superior.
Esta es otra razón por la que una dificultad progresiva para orinar no debería ignorarse durante años.
¿Existe un té que cuide simultáneamente próstata, diabetes y riñones?
No existe una bebida capaz de resolver las tres condiciones.
Perejil, cebolla, ajo, jengibre, clavo y diferentes plantas pueden utilizarse como alimentos o infusiones, pero orinar más después de beber un té no demuestra que los riñones estén más limpios ni que la próstata se haya reducido.
Tampoco significa que la glucosa esté controlada.
Especialmente cuando existe enfermedad renal, consumir suplementos o preparaciones muy concentradas sin orientación puede no ser apropiado.
No olvides la presión arterial
Diabetes y presión arterial elevada son dos factores especialmente importantes para la salud renal y cardiovascular.
Controlar adecuadamente ambas puede resultar mucho más relevante a largo plazo que cualquier bebida promocionada para “limpiar los riñones”.
La actividad física, alimentación adecuada y cumplimiento del tratamiento indicado también forman parte de este cuidado.
En conclusión
Los síntomas urinarios cuentan una historia, pero hay que interpretarla correctamente.
Mucha orina acompañada de mucha sed puede hacer necesario revisar la glucosa. Chorro débil, dificultad para comenzar y vaciamiento incompleto pueden orientar hacia un problema prostático. Y la función renal no puede determinarse simplemente observando cuánto orina una persona.
Si aparece imposibilidad repentina para orinar a pesar de sentir la vejiga llena, se necesita atención médica urgente.
