Con el paso de los años es común escuchar expresiones como “tengo mala circulación” cuando aparecen piernas pesadas, pies fríos, hinchazón o molestias al caminar. Sin embargo, la circulación sanguínea es un proceso complejo y estos síntomas pueden tener causas muy diferentes.
No existe una cebolla, té o bebida capaz de “limpiar” las arterias de inmediato, pero sí hay hábitos y controles de salud que pueden ayudar a proteger los vasos sanguíneos.
¿Qué significa realmente tener mala circulación?
La expresión “mala circulación” no describe una sola enfermedad. En algunos casos puede existir dificultad para que la sangre arterial llegue adecuadamente a las piernas; en otros, el problema puede estar relacionado con el retorno venoso.
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Cebolla en agua para la próstata: ¿realmente puede reemplazar los medicamentos?Por ejemplo, una persona puede sentir dolor o cansancio en las pantorrillas al caminar cierta distancia y notar que mejora al descansar. Ese patrón merece valoración porque puede estar relacionado con una reducción del flujo sanguíneo arterial.
La hinchazón de tobillos y piernas, por otra parte, puede tener causas diferentes y no significa automáticamente que las arterias estén obstruidas.
Diabetes y circulación
La diabetes merece especial atención. Cuando la glucosa permanece elevada durante mucho tiempo puede afectar tanto los vasos sanguíneos como los nervios.
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Limón con sal en la habitación: ¿realmente sirve para algo?Por esta razón, algunas personas con diabetes pueden presentar hormigueo, entumecimiento o menor sensibilidad en los pies. Una lesión pequeña puede pasar inadvertida y convertirse posteriormente en un problema mayor.
Revisar regularmente los pies y prestar atención a heridas que no cicatrizan es especialmente importante.
Presión alta y colesterol también cuentan
La presión arterial elevada puede dañar progresivamente los vasos sanguíneos, mientras que niveles elevados de determinados tipos de colesterol pueden favorecer la formación de placas dentro de las arterias.
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Aceite de romero y circulación: ¿puede ayudar con las piernas cansadas?Por eso, cuidar la circulación no consiste simplemente en tomar una bebida casera. Controlar presión arterial, glucosa y colesterol, mantenerse físicamente activo y evitar fumar tiene mucha más relevancia para la salud vascular.
¿La cebolla puede mejorar la circulación?
La cebolla contiene diferentes compuestos vegetales, incluida la quercetina, y puede formar parte de una alimentación favorable para la salud cardiovascular.
Pero esto no significa que beber agua de cebolla elimine placas acumuladas dentro de las arterias.
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Remolacha, zanahoria y jengibre: una bebida nutritiva, pero no elimina colesterol ni artritis en 3 díasLo mismo ocurre con ajo, jengibre, limón y otras preparaciones populares: pueden utilizarse como alimentos, pero no deben presentarse como sustancias capaces de destapar vasos sanguíneos.
El movimiento puede marcar una diferencia
Permanecer sentado durante muchas horas puede favorecer pesadez y molestias en las piernas. Levantarse periódicamente, caminar y realizar actividad física adaptada a las posibilidades de cada persona ayuda al funcionamiento general del sistema cardiovascular.
La alimentación también importa. Verduras, frutas enteras, legumbres, cereales integrales, pescado y fuentes saludables de grasas pueden formar parte de un patrón alimentario equilibrado.
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Una pierna que se hincha repentinamente mucho más que la otra, especialmente acompañada de dolor, calor o cambio de color, necesita valoración rápida. También es importante buscar atención si un pie se vuelve repentinamente muy frío, pálido, doloroso o entumecido.
Si además aparece dolor en el pecho o dificultad importante para respirar, la situación puede ser urgente.
En conclusión
La circulación después de los 50 depende de numerosos factores y no existe un remedio casero que limpie las arterias de un día para otro.
Mantener controlados la diabetes, la presión y el colesterol, moverse regularmente y prestar atención a cambios en piernas y pies son medidas mucho más importantes para proteger la salud vascular a largo plazo.