Qué hacer en caso de un accidente aéreo: guía práctica de seguridad antes, durante y después de una emergencia

Viajar en avión es una de las formas de transporte más utilizadas para recorrer largas distancias. Aunque los accidentes aéreos son poco frecuentes en comparación con la enorme cantidad de vuelos que se realizan diariamente, conocer algunas medidas básicas de seguridad puede ayudar a una persona a reaccionar mejor ante una situación de emergencia.

La preparación no consiste en viajar con miedo. Se trata simplemente de prestar atención a las instrucciones de seguridad, conocer las salidas disponibles y entender qué decisiones pueden ser importantes si alguna vez ocurre una evacuación.

Esta guía explica de manera sencilla qué hacer antes de despegar, durante una emergencia, después de un aterrizaje forzoso y en situaciones especiales como humo, fuego o evacuación sobre el agua.

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1. Presta atención a las instrucciones de seguridad

Uno de los errores más comunes de los pasajeros frecuentes es ignorar la demostración de seguridad porque creen conocerla de memoria.

Sin embargo, cada avión puede tener pequeñas diferencias.

Antes del despegue, la tripulación explica normalmente dónde se encuentran las salidas, cómo utilizar el cinturón, cómo funcionan las máscaras de oxígeno y dónde están los chalecos salvavidas cuando corresponda.

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Aunque hayas viajado muchas veces, conviene escuchar.

También puedes revisar la tarjeta de seguridad ubicada en el asiento. Allí aparecen ilustraciones con las posiciones recomendadas y los procedimientos de evacuación correspondientes al modelo de aeronave.

2. Identifica las salidas más cercanas

Después de sentarte, observa dónde están las salidas de emergencia.

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No te limites a mirar la que tienes delante. También identifica una alternativa detrás de tu asiento.

Una estrategia sencilla es contar cuántas filas existen entre tu asiento y la salida.

Por ejemplo, si estás sentado cinco filas detrás de una puerta de emergencia, intenta recordar ese número.

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Esto podría ser útil si la cabina se llena de humo y resulta difícil ver claramente.

No significa que debas preocuparte durante todo el vuelo. Basta con hacer esta comprobación al sentarte y continuar normalmente con tu viaje.

3. Mantén el cinturón correctamente ajustado

Durante el despegue, el aterrizaje y cuando esté encendida la señal correspondiente, el cinturón debe permanecer abrochado.

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También es recomendable mantenerlo puesto mientras permanezcas sentado, incluso cuando la señal esté apagada.

La turbulencia puede aparecer inesperadamente.

El cinturón debe quedar bajo y ajustado sobre la zona de la cadera, siguiendo las instrucciones proporcionadas por la aerolínea.

4. Escucha siempre a la tripulación

En una emergencia real, los auxiliares de vuelo son una fuente fundamental de instrucciones.

Han recibido formación específica para responder ante evacuaciones, humo, aterrizajes de emergencia y otros incidentes.

Si escuchas órdenes breves como:

“Agáchese”.

“Permanezca sentado”.

“Desabróchese”.

“Evacúe”.

“Deje el equipaje”.

Debes seguirlas inmediatamente.

Puede parecer que algunas instrucciones se dan de forma brusca, pero durante una evacuación cada segundo puede ser importante.

5. Qué hacer si anuncian un aterrizaje de emergencia

En algunas emergencias existe tiempo suficiente para que la tripulación prepare la cabina antes del aterrizaje.

Si esto sucede, permanece atento.

Normalmente te pedirán que:

  • ajustes el cinturón;
  • guardes objetos sueltos;
  • coloques el respaldo del asiento en la posición indicada;
  • guardes la mesa;
  • sigas las indicaciones sobre la posición de protección;
  • permanezcas tranquilo y atento.

La posición exacta puede variar dependiendo del asiento y del tipo de aeronave.

Por esa razón, es mejor seguir las instrucciones específicas de la tripulación y consultar la tarjeta de seguridad.

6. La importancia de la posición de protección

Cuando la tripulación ordena adoptar una posición de emergencia, el objetivo es reducir el movimiento del cuerpo durante un impacto.

Dependiendo del asiento, podría implicar inclinarse hacia adelante, mantener los pies firmemente apoyados y proteger la cabeza.

No existe una única posición válida para todos los pasajeros y todas las aeronaves.

Por eso es importante seguir la demostración y las instrucciones proporcionadas específicamente para el vuelo.

7. No lleves objetos sueltos durante una emergencia

Si hay tiempo para preparar la cabina, guarda teléfonos, computadoras, botellas y otros objetos.

Durante movimientos bruscos, cualquier objeto suelto puede desplazarse.

No intentes sostener pertenencias grandes durante una evacuación.

La prioridad debe ser salir del avión.

8. Qué hacer inmediatamente después del impacto

Después de un aterrizaje de emergencia puede haber unos segundos de confusión.

Lo primero es mantener la atención en las instrucciones.

No debes abandonar tu asiento automáticamente si la tripulación todavía no ha ordenado evacuar, salvo que exista un peligro evidente que requiera actuar.

Cuando se ordene la evacuación:

desabróchate el cinturón, dirígete hacia una salida segura y sigue las indicaciones.

9. Nunca intentes recoger tu equipaje

Este es uno de los consejos más importantes.

Durante una evacuación de emergencia, no abras los compartimentos superiores para buscar maletas.

Una mochila, maleta o computadora puede ser reemplazada.

El tiempo de evacuación no.

Además, las maletas pueden:

bloquear los pasillos, golpear a otros pasajeros, dañar los toboganes de evacuación o retrasar a las personas que vienen detrás.

Sal únicamente con aquello que ya tengas sobre tu cuerpo, siempre que no interfiera con la evacuación.

10. Si una salida no es segura, busca otra

No todas las puertas pueden utilizarse durante una emergencia.

Por ejemplo, una salida podría estar cerca de humo, fuego, agua u otro peligro.

Los miembros de la tripulación evalúan las condiciones antes de abrir determinadas puertas.

Por eso debes seguir sus instrucciones.

Si una salida está bloqueada, avanza hacia otra sin empujar ni regresar hacia una zona peligrosa.

11. Cómo actuar si hay humo

El humo puede reducir rápidamente la visibilidad.

Si hay humo dentro de la cabina y debes evacuar, mantente tan bajo como sea razonablemente posible mientras avanzas hacia la salida indicada.

En muchos aviones existen luces de emergencia cerca del suelo diseñadas precisamente para ayudar a encontrar las salidas cuando la visibilidad es limitada.

Recuerda también el número de filas que contaste al inicio del vuelo.

Podría ayudarte a orientarte.

No intentes atravesar una zona donde exista fuego intenso o una concentración peligrosa de humo si hay otra salida disponible.

12. Después de salir del avión

Una vez fuera, no te quedes inmediatamente junto a la aeronave.

Aléjate siguiendo las instrucciones de la tripulación o de los equipos de emergencia.

Puede existir riesgo de:

humo, fuego, combustible, vehículos de emergencia u otros peligros relacionados con el accidente.

Cuando sea posible, reúnete en el punto indicado por los rescatistas.

No regreses a buscar objetos personales.

13. Ayudar a otras personas

Es natural querer ayudar.

Puedes hacerlo siempre que no pongas en peligro tu propia vida ni bloquees la evacuación.

Por ejemplo, puedes orientar a una persona hacia una salida, ayudarla a incorporarse si es seguro o avisar a la tripulación sobre alguien que necesite asistencia.

Sin embargo, evita acciones que puedan detener completamente el flujo de pasajeros.

Los miembros de la tripulación están entrenados para coordinar la evacuación.

14. Qué hacer si el avión debe aterrizar en el agua

Un aterrizaje de emergencia sobre el agua requiere procedimientos específicos.

Si la aeronave dispone de chalecos salvavidas, normalmente estarán debajo o cerca del asiento.

La tripulación explicará cómo utilizarlos.

Una regla especialmente importante es:

no infles el chaleco dentro de la cabina salvo que la tripulación indique lo contrario.

Un chaleco inflado puede dificultar el movimiento dentro del avión y complicar la salida.

Normalmente debe inflarse una vez que la persona se encuentra fuera de la aeronave.

Después de evacuar, sigue las instrucciones para dirigirte a balsas u otros dispositivos de flotación.

15. Las máscaras de oxígeno

Si ocurre una pérdida importante de presión en la cabina, pueden caer máscaras de oxígeno desde el techo.

En ese caso:

coloca primero tu propia máscara y luego ayuda a otras personas.

Esto también aplica cuando viajas con niños.

Puede parecer contradictorio, pero si un adulto intenta ayudar primero y pierde la capacidad de actuar, tendrá más dificultades para ayudar al menor.

Coloca la máscara firmemente sobre nariz y boca y sigue respirando normalmente.

16. No te quites la máscara porque la bolsa no parezca inflarse

En algunos sistemas, la bolsa conectada a la máscara puede no inflarse completamente.

Eso no significa necesariamente que el oxígeno no esté funcionando.

Sigue las instrucciones de la tripulación y conserva la máscara colocada mientras sea necesario.

17. Si hay fuego

Si observas fuego o humo y la tripulación aún no lo ha detectado, avisa inmediatamente.

No intentes abrir una puerta de emergencia por tu cuenta sin comprobar primero las condiciones exteriores.

En determinadas circunstancias, abrir una salida podría permitir la entrada de humo o fuego.

Deja que la tripulación coordine la evacuación siempre que sea posible.

18. Qué hacer con los zapatos y la ropa

Para viajar resulta conveniente utilizar ropa cómoda que permita moverse con facilidad.

En caso de emergencia, evita quitarte los zapatos antes de evacuar salvo que la tripulación específicamente lo indique.

Una vez fuera de la aeronave podrías encontrarte con superficies irregulares, fragmentos u otros obstáculos.

La vestimenta no garantiza protección, pero utilizar ropa práctica puede facilitar la movilidad.

19. Evita grabar durante una emergencia

Actualmente muchas personas sacan inmediatamente el teléfono cuando ocurre algo inesperado.

En una emergencia aérea, eso puede convertirse en una distracción.

No pierdas tiempo grabando videos.

Presta atención a las instrucciones y concéntrate en evacuar.

Unos segundos mirando una pantalla pueden impedir que escuches una indicación importante.

20. Si el accidente ocurre en una zona aislada

Después de evacuar y alejarte del peligro inmediato, puede ocurrir que los supervivientes tengan que esperar la llegada de los servicios de rescate.

En ese caso, la prioridad pasa a ser:

mantenerse reunidos, protegerse de las condiciones ambientales, conservar agua y energía, atender lesiones básicas y seguir las instrucciones de la tripulación.

No te alejes innecesariamente del lugar.

Una aeronave es mucho más fácil de localizar desde el aire que una persona caminando sola.

21. Qué hacer ante una hemorragia

Si una persona presenta una herida con sangrado importante y la situación ya es segura, la presión directa sobre la herida puede ayudar mientras llegan los servicios médicos.

Utiliza, si es posible, un paño limpio, una prenda o material adecuado.

Solicita ayuda profesional tan pronto como sea posible.

No realices procedimientos médicos complejos para los cuales no tengas entrenamiento.

22. Si una persona está inconsciente

Si alguien está inconsciente, avisa inmediatamente a la tripulación o a los equipos de emergencia.

Cuando el lugar sea seguro y tengas conocimientos de primeros auxilios, puedes seguir los procedimientos que conozcas.

En situaciones médicas graves, la atención profesional debe buscarse cuanto antes.

23. Mantén la calma, pero no ignores el peligro

“Conservar la calma” no significa actuar lentamente.

Significa evitar decisiones impulsivas.

Durante una emergencia pueden aparecer miedo, confusión y ansiedad.

Es completamente normal.

Una forma útil de actuar es concentrarse únicamente en las instrucciones inmediatas:

cinturón.

posición.

salida.

evacuación.

alejarse.

Pensar en una acción cada vez puede ayudar a evitar el pánico.

24. Si viajas con niños

Antes del vuelo, los adultos pueden explicarles de manera sencilla que deben seguir las instrucciones de la tripulación.

Durante una emergencia, coloca primero tu propio equipo de oxígeno cuando corresponda y después ayuda al niño.

Al evacuar, mantén al menor contigo y evita detenerte para buscar juguetes, mochilas u otros objetos.

25. Si tienes movilidad reducida

Si necesitas asistencia para desplazarte, es recomendable informarlo a la aerolínea antes del viaje o al personal de cabina al embarcar.

Esto permite que la tripulación conozca tus necesidades.

En una emergencia, sigue las instrucciones específicas que recibas.

Los procedimientos pueden variar según el tipo de aeronave y las circunstancias.

26. Evita difundir información no confirmada

Después de un incidente importante suelen circular rumores.

Es recomendable esperar información oficial de:

la aerolínea, autoridades aeroportuarias, organismos de investigación o servicios de emergencia.

Las causas de un accidente aéreo pueden requerir meses o incluso años de investigación técnica.

No siempre es posible determinar inmediatamente qué ocurrió.

27. La importancia de los primeros minutos

En cualquier emergencia aérea, los primeros minutos pueden ser decisivos.

Por eso conviene recordar cinco principios sencillos:

  1. Escuchar a la tripulación.
  2. Mantener el cinturón ajustado cuando corresponda.
  3. Identificar las salidas.
  4. Dejar el equipaje durante una evacuación.
  5. Alejarse de la aeronave después de salir.

Son medidas sencillas, pero pueden marcar una diferencia importante.

Prepararse no significa tener miedo de volar

Conocer los procedimientos de emergencia no significa que debamos pensar que algo malo ocurrirá.

La preparación forma parte de muchos aspectos cotidianos.

Tenemos extintores en edificios aunque normalmente nunca los utilicemos.

Usamos cinturón de seguridad aunque no esperemos tener un accidente.

Con los viajes aéreos ocurre lo mismo.

Prestar atención durante unos minutos al inicio del vuelo puede proporcionar información valiosa para una situación que probablemente nunca ocurra.

Conclusión

Ante una emergencia aérea, la prioridad debe ser proteger la vida.

Escuchar a la tripulación, mantener el cinturón correctamente colocado, identificar las salidas, seguir la posición de protección indicada y abandonar el equipaje durante una evacuación son algunas de las recomendaciones más importantes.

Después de abandonar la aeronave, hay que alejarse del peligro, seguir las indicaciones de los equipos de emergencia y prestar ayuda únicamente cuando pueda hacerse de forma segura.

La aviación cuenta con numerosos protocolos diseñados precisamente para responder ante situaciones inesperadas.

Por eso, uno de los mejores hábitos que cualquier pasajero puede adoptar es muy sencillo:

prestar atención a las instrucciones de seguridad antes de cada vuelo, incluso cuando haya viajado decenas de veces.

Esta información tiene fines educativos y generales. En una emergencia real, deben seguirse prioritariamente las instrucciones de la tripulación, los servicios de emergencia y las autoridades competentes.