Magnesio: un mineral esencial, pero no una cura para todos los problemas de salud

El magnesio participa en numerosas funciones del organismo y es necesario para mantener una buena salud. Sin embargo, algunas publicaciones en redes sociales le atribuyen una larga lista de beneficios, desde “activar los riñones” hasta eliminar el ácido úrico, aliviar la artritis, recuperar la memoria o “purificar la sangre”.

Estas afirmaciones necesitan contexto. Que el organismo necesite magnesio no significa que consumir más vaya a tratar cualquier enfermedad.

¿Para qué necesita realmente magnesio nuestro cuerpo?

El magnesio interviene en el funcionamiento normal de músculos y nervios, participa en la producción de energía y contribuye al mantenimiento de los huesos, entre otras funciones.

Podemos obtenerlo naturalmente mediante alimentos como legumbres, frutos secos, semillas, cereales integrales y algunos vegetales de hojas verdes.

Una alimentación variada puede aportar cantidades importantes sin necesidad de recurrir automáticamente a suplementos.

¿Puede eliminar el ácido úrico?

No debería presentarse de esa manera.

El ácido úrico se produce cuando el organismo procesa unas sustancias llamadas purinas. Cuando sus niveles son elevados pueden aparecer problemas como la gota, pero el tratamiento depende de la situación de cada persona.

Tomar magnesio no constituye una forma garantizada de eliminar el exceso de ácido úrico.

¿Quita el dolor de huesos, artritis y dolores de cabeza?

Un dolor puede tener muchas causas.

Si una persona presenta una deficiencia nutricional, corregirla puede ser importante para su salud. Eso es muy diferente a afirmar que el magnesio funciona como tratamiento universal contra dolores de cabeza, artritis o problemas de los huesos.

Cuando el dolor es frecuente, intenso o persistente, conviene investigar su origen.

Magnesio, memoria y cansancio

La pérdida de memoria y la fatiga tampoco deberían tratarse automáticamente con suplementos.

Dormir mal, determinados medicamentos, anemia, alteraciones metabólicas y muchas otras condiciones pueden producir cansancio. Los problemas de memoria también tienen múltiples causas.

Por eso, utilizar magnesio sin conocer el origen del problema puede retrasar una evaluación necesaria.

¿“Purifica la sangre”?

Esta expresión puede resultar engañosa.

El organismo dispone de órganos como hígado y riñones que realizan funciones fundamentales para procesar y eliminar diferentes sustancias. No necesitamos tomar magnesio para “purificar” la sangre.

Más cantidad no significa más beneficio

Este punto es especialmente importante con los suplementos.

Obtener magnesio de los alimentos generalmente forma parte de una dieta saludable, pero los suplementos pueden aportar dosis mucho mayores. Un consumo excesivo puede producir efectos adversos, incluyendo diarrea y molestias digestivas.

Además, las personas con problemas renales deben tener especial precaución, porque los riñones participan en la regulación del magnesio del organismo.

Los suplementos también pueden interactuar con determinados medicamentos.

Entonces, ¿el magnesio es bueno o malo?

No es necesario colocarlo en ninguno de esos extremos.

El magnesio es un nutriente esencial que nuestro organismo necesita, pero no es un medicamento universal contra todas las enfermedades mencionadas en publicaciones virales.

Una persona con una deficiencia comprobada puede necesitar cambios alimentarios o suplementación bajo orientación adecuada. Para quienes simplemente desean mantener una alimentación nutritiva, incorporar alimentos naturalmente ricos en magnesio puede ser una opción razonable.

La idea importante es sencilla: necesitar magnesio para estar saludable no significa que tomar grandes cantidades pueda curar múltiples enfermedades.