A partir de cierta edad, algunos hombres comienzan a experimentar cambios que parecen no tener relación e
ntre sí: van al baño con mayor frecuencia, sienten que el chorro de orina ya no tiene la misma fuerza, presentan hormigueo en los pies o notan cansancio y molestias en las piernas.
En ocasiones se piensa inmediatamente en la próstata. Sin embargo, cuando existe diabetes, hipertensión o colesterol elevado, también es importante considerar la salud de los nervios y de los vasos sanguíneos.
La próstata puede dificultar el vaciado de la vejiga
La hiperplasia prostática benigna es un crecimiento no canceroso de la próstata frecuente en hombres de mayor edad.
Próstata, diabetes y circulación: por qué el control de la presión también importa después de los 50Como una parte de la uretra atraviesa la próstata, su crecimiento puede estrechar el conducto y dificultar la salida de la orina. Esto puede manifestarse mediante chorro débil, dificultad para comenzar, interrupciones al orinar, goteo y sensación de que la vejiga continúa llena.
Algunas personas también sienten una necesidad frecuente de ir al baño, incluso durante la madrugada.
Pero estos síntomas no permiten diagnosticar por sí solos un problema prostático.
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Una glucosa persistentemente elevada puede aumentar la cantidad de orina que producen los riñones. Por eso, orinar mucho y tener sed excesiva también pueden ser señales relacionadas con un control inadecuado de la diabetes.
Además, con el paso del tiempo la diabetes puede afectar determinados nervios. Cuando están involucrados los que participan en el funcionamiento de la vejiga, pueden aparecer problemas para percibir correctamente cuándo está llena o para vaciarla completamente.
Esto explica por qué dos hombres con síntomas aparentemente similares pueden necesitar tratamientos completamente diferentes.
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La diabetes también puede afectar los nervios y vasos sanguíneos de las extremidades. Hormigueo, ardor o disminución de la sensibilidad pueden relacionarse con daño nervioso, mientras que ciertos problemas arteriales pueden causar dolor en las piernas al caminar.
Una herida pequeña en el pie merece especial atención en una persona con diabetes. Si existe menor sensibilidad, puede pasar inadvertida y empeorar antes de que la persona se dé cuenta.
Revisar regularmente los pies y mantener un adecuado control metabólico constituye una parte importante del cuidado diario.
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En internet abundan preparaciones de ajo, limón, jengibre, cebolla, canela o clavo que aseguran limpiar las arterias mientras reducen la próstata y normalizan el azúcar.
El organismo no funciona de esa manera.
Algunos de estos alimentos pueden incorporarse perfectamente a una dieta equilibrada, pero no eliminan placas de las arterias, no sustituyen la insulina ni hacen desaparecer una próstata agrandada.
Mira Tambien:Mascarillas caseras con café para el rostro: opciones sencillas para cuidar la pielTambién conviene tener cuidado con recetas que añaden miel o grandes cantidades de jugos de frutas. Aunque sean ingredientes naturales, pueden aportar una cantidad considerable de azúcares.
Una estrategia que beneficia a todo el organismo
Mantener la glucosa controlada, vigilar la presión arterial y el colesterol, realizar actividad física regularmente, mantener una alimentación rica en verduras y fibra, evitar fumar y seguir correctamente los medicamentos indicados puede ayudar a reducir riesgos cardiovasculares.
Los síntomas prostáticos, por su parte, pueden requerir una evaluación específica. Existen tratamientos médicos eficaces cuando las molestias comienzan a interferir con el sueño o las actividades cotidianas.
En conclusión
Un hombre puede tener próstata agrandada y diabetes al mismo tiempo, y ambas condiciones pueden contribuir a sus problemas urinarios. La diabetes, además, puede afectar nervios y vasos sanguíneos, haciendo especialmente importante cuidar las piernas y los pies.
En lugar de buscar una bebida que prometa solucionar próstata, azúcar y circulación de una vez, identificar correctamente qué está provocando cada síntoma permite actuar de una forma mucho más segura y efectiva.
