El ajo, el orégano y la canela son ingredientes comunes que contienen diferentes sustancias de interés nutricional. El ajo aporta compuestos azufrados, el orégano contiene sustancias como carvacrol y timol, mientras que la canela posee diversos polifenoles.
Por estas características, es frecuente encontrar recetas que presentan la combinación como un remedio para hígado graso, hipertensión, parásitos, artritis, diabetes e incluso cáncer. Sin embargo, tener compuestos antioxidantes no convierte una mezcla casera en un tratamiento para todas estas enfermedades.
¿Puede ayudar con el hígado graso?
El hígado graso está relacionado frecuentemente con factores metabólicos como exceso de peso, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y triglicéridos elevados.
Ajo: beneficios reales para la circulación, presión y salud generalUtilizar ajo, orégano y canela como parte de una alimentación equilibrada puede ser perfectamente razonable, pero esta mezcla no elimina directamente la grasa acumulada en el hígado.
Cuando existe exceso de peso, una reducción gradual del peso corporal, acompañada de actividad física y una alimentación adecuada, puede ser mucho más relevante para mejorar la salud metabólica y hepática.
Canela y glucosa: ¿qué sabemos?
La canela se ha estudiado por sus posibles efectos sobre diferentes parámetros metabólicos, incluida la glucosa. Los resultados no permiten considerarla un sustituto de los tratamientos establecidos para la diabetes.
Mira Tambien:Próstata y potencia masculina: cómo cuidar ambas después de los 50Una persona que utiliza medicamentos o insulina no debería suspenderlos para comenzar una preparación de canela.
Además, consumir cantidades muy grandes de determinados tipos de canela de manera frecuente no necesariamente es mejor.
¿El ajo puede bajar la presión?
El ajo también ha sido investigado por su posible relación con la salud cardiovascular y la presión arterial.
Mira Tambien:Próstata y potencia masculina: por qué la salud del corazón puede influir en ambasEsto no significa que tomar una preparación de ajo pueda sustituir un medicamento antihipertensivo. La hipertensión frecuentemente no presenta síntomas y debe controlarse mediante mediciones adecuadas.
Actividad física, reducción del exceso de sodio, control del peso y seguimiento del tratamiento indicado continúan siendo medidas fundamentales.
Orégano y parásitos: cuidado con esta afirmación
El orégano contiene carvacrol y timol, sustancias que han demostrado diferentes actividades antimicrobianas en experimentos de laboratorio.
Mira Tambien:
Próstata y diabetes: dos problemas diferentes que pueden compartir síntomas y afectar la calidad de vidaPero existe una diferencia importante entre observar actividad contra determinados microorganismos en un laboratorio y demostrar que una infusión puede eliminar una infección o parásitos dentro del organismo humano.
Cuando existe una infección parasitaria, identificar el organismo responsable permite utilizar el tratamiento apropiado.
No existe una mezcla casera que cure el cáncer
Esta es una de las afirmaciones más importantes que aparecen en publicaciones de este tipo.
Mira Tambien:
Cuando la noche se convierte en una pista: próstata, diabetes y salud masculina después de los 50Ajo, orégano y canela contienen antioxidantes y otros compuestos vegetales que pueden estudiarse científicamente. Sin embargo, no existe evidencia para presentar esta mezcla como una cura contra el cáncer.
Una persona con cáncer no debería retrasar ni abandonar su tratamiento para utilizar una receta casera.
¿Y para artritis y dolor?
Algunos componentes de estas especias se investigan por sus propiedades relacionadas con procesos inflamatorios.
Incluirlas en la alimentación puede ser una forma agradable de condimentar las comidas, pero una infusión no reconstruye el cartílago ni elimina todas las causas de dolor articular.
Una manera más sencilla de aprovechar estos ingredientes
No es necesario preparar extractos extremadamente concentrados. El ajo y el orégano pueden utilizarse normalmente para condimentar carnes, pescados, vegetales y legumbres, mientras que pequeñas cantidades de canela pueden añadirse a avena, yogur natural u otras preparaciones.
De esta manera forman parte de una alimentación variada sin atribuirles propiedades medicinales exageradas.
En conclusión
Ajo, orégano y canela son ingredientes interesantes, pero no constituyen una cura para hígado graso, parásitos, cáncer, hipertensión, obesidad o artritis.
Su verdadero valor está en formar parte de una alimentación saludable. Además, los aceites esenciales y extractos concentrados no son equivalentes a utilizar estas especias en la cocina y pueden presentar riesgos o interacciones cuando se consumen de forma inadecuada.
