Próstata y diabetes después de los 50: por qué pueden provocar síntomas parecidos

Levantarse varias veces durante la noche para orinar, sentir urgencia o ir al baño con mayor frecuencia suele atribuirse inmediatamente a la próstata. Sin embargo, en hombres con diabetes, una glucosa elevada también puede aumentar considerablemente la producción de orina.

Incluso es posible tener ambos problemas al mismo tiempo. Por eso es importante observar el conjunto de síntomas antes de asumir que todo se debe a una próstata agrandada.

Cuando el problema puede venir de la próstata

Con la edad aumenta la frecuencia de la hiperplasia prostática benigna (HPB), un crecimiento no canceroso de la próstata.

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Al rodear una parte de la uretra, una próstata agrandada puede dificultar la salida de la orina. Es común notar chorro débil, dificultad para comenzar, interrupciones al orinar, goteo y sensación de que la vejiga no quedó completamente vacía.

También puede aumentar la necesidad de ir al baño durante la noche.

Cuando la glucosa elevada aumenta la orina

La diabetes puede producir un problema diferente.

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Cuando existe demasiada glucosa en la sangre, los riñones intentan eliminar parte de ese exceso mediante la orina. Como consecuencia, una persona puede orinar con mayor frecuencia y sentir más sed.

Por eso, levantarse repetidamente durante la noche no demuestra por sí solo que exista un problema prostático.

Algunas diferencias pueden dar pistas

Un hombre que produce bastante orina cada vez que va al baño y además tiene mucha sed podría necesitar prestar atención al control de la glucosa.

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En cambio, cuando predominan el chorro débil, dificultad para empezar, goteo y sensación de vaciamiento incompleto, un problema relacionado con la próstata o las vías urinarias puede tener mayor relevancia.

Estas diferencias solamente orientan; no sustituyen una evaluación.

Diabetes y próstata pueden coexistir

Tener diabetes no impide desarrollar hiperplasia prostática benigna.

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Un hombre mayor puede presentar simultáneamente glucosa elevada y una próstata agrandada, haciendo que las visitas al baño sean todavía más frecuentes.

En estos casos, tratar solamente uno de los problemas podría no eliminar completamente los síntomas.

¿Existe una bebida para controlar ambos problemas?

En internet aparecen combinaciones de clavo, ajo, jengibre, semillas, bicarbonato y otras plantas que supuestamente reducen la próstata y controlan la diabetes al mismo tiempo.

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No existe una bebida casera que haya demostrado hacer ambas cosas.

Además, agregar miel, azúcar o grandes cantidades de jugo a una preparación puede aumentar considerablemente sus carbohidratos, algo especialmente relevante para una persona con diabetes.

Cuidado con beber demasiado antes de dormir

Mantener una hidratación adecuada es importante, pero beber varias tazas de agua o infusiones justo antes de acostarse puede aumentar las visitas nocturnas al baño.

Distribuir los líquidos durante el día y evitar grandes cantidades cerca de la hora de dormir puede ayudar a algunas personas, aunque esto no reduce físicamente una próstata agrandada ni trata la diabetes.

En conclusión

La próstata y la diabetes pueden producir síntomas urinarios que parecen similares, pero los mecanismos son diferentes.

Después de los 50, combinar chorro débil o vaciamiento incompleto con mucha sed y aumento importante de la cantidad de orina merece especial atención, porque podrían coexistir problemas prostáticos y alteraciones de la glucosa.

Y si aparece una necesidad intensa de orinar pero resulta imposible expulsar la orina, se necesita atención médica urgente; no conviene esperar a que una infusión o remedio casero haga efecto.