Con el paso de los años, el organismo experimenta cambios naturales, pero no todo debe atribuirse al envejecimiento. Un hombre que comienza a levantarse repetidamente durante la noche para orinar, siente hormigueo en los pies o presenta molestias al caminar podría estar experimentando problemas diferentes que necesitan atención individual.
La próstata agrandada, la diabetes y determinadas alteraciones circulatorias pueden aparecer al mismo tiempo. Incluso pueden compartir algunos factores de riesgo, pero esto no significa que exista un único remedio capaz de tratarlas todas.
Cuando la vejiga parece no vaciarse completamente
Una próstata que aumenta de tamaño puede comprimir parcialmente la uretra y dificultar la salida de la orina.
Próstata, diabetes y circulación en las piernas: cómo cuidar estos tres aspectos con el paso de los añosUna señal característica puede ser terminar de orinar y, poco después, sentir nuevamente que es necesario regresar al baño. También pueden aparecer dificultad para iniciar, chorro con poca fuerza, interrupciones y goteo al finalizar.
Estos cambios pueden desarrollarse lentamente, por lo que algunos hombres terminan acostumbrándose a ellos.
Pero existe una diferencia importante: tener próstata agrandada no significa tener cáncer de próstata. Son condiciones diferentes y requieren una valoración adecuada para determinar la causa de los síntomas.
Mira Tambien:Próstata, diabetes y mala circulación: por qué la salud de los riñones también merece atenciónMucha sed y mucha orina también pueden apuntar hacia la glucosa
Cuando la glucosa está demasiado elevada, parte de ese exceso puede terminar eliminándose a través de los riñones. Esto favorece una mayor pérdida de agua mediante la orina.
Por eso una persona puede notar que está orinando grandes cantidades y que siente sed constantemente.
En un hombre adulto, este patrón puede confundirse con un problema de próstata. Incluso es posible presentar ambas condiciones simultáneamente.
Mira Tambien:Mascarillas caseras con café para el rostro: opciones sencillas para cuidar la pielLa diabetes mantenida durante años también puede afectar determinados nervios, incluyendo aquellos relacionados con la vejiga y las extremidades.
Hormigueo en los pies no siempre significa mala circulación
Es frecuente escuchar que cualquier sensación de hormigueo, ardor o adormecimiento en los pies se debe a “mala circulación”. Sin embargo, en una persona con diabetes también puede existir afectación de los nervios.
Los problemas arteriales pueden manifestarse de otra manera. Por ejemplo, algunas personas sienten dolor o cansancio en las pantorrillas después de caminar cierta distancia y mejoran al detenerse.
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Próstata, diabetes y presión alta: tres condiciones que merecen atención después de los 50Por eso es importante identificar la verdadera causa en lugar de tratar todos los síntomas como si fueran iguales.
Los pies necesitan atención especial cuando existe diabetes
Una pequeña lesión puede convertirse en un problema mayor cuando existe disminución de la sensibilidad.
Revisar los pies regularmente permite detectar cortaduras, ampollas, cambios de color o heridas que quizá no produzcan mucho dolor.
Mira Tambien:Remedios caseros para cuidar el cabello de la mujer: opciones sencillas para fortalecer su aparienciaUna herida que tarda demasiado en cicatrizar merece atención profesional, especialmente cuando también existen diabetes o problemas vasculares.
¿Ajo, canela o jengibre pueden resolver estos problemas?
Estos alimentos pueden utilizarse normalmente dentro de una dieta equilibrada. Algunos aportan sustancias antioxidantes y otros compuestos que continúan siendo estudiados.
Lo que no deberían hacer es crear falsas expectativas.
Ningún alimento individual puede destapar arterias, reducir rápidamente una próstata agrandada y normalizar por sí mismo una diabetes.
Mucho menos debería utilizarse una preparación casera como sustituto de insulina, medicamentos para controlar la glucosa, tratamientos para la presión arterial o medicamentos indicados para síntomas prostáticos.
Lo que realmente puede proteger la circulación
Mantener la glucosa, presión arterial y colesterol adecuadamente controlados puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones vasculares. La actividad física regular, una alimentación equilibrada, mantener un peso saludable y evitar fumar también forman parte del cuidado cardiovascular.
Para la próstata, además, conviene prestar atención a cualquier cambio progresivo en la forma de orinar.
En conclusión
Después de los 50 años, levantarse frecuentemente a orinar, presentar glucosa elevada y sentir molestias en las piernas no deberían considerarse automáticamente consecuencias normales de la edad.
Pueden existir varias causas al mismo tiempo. Detectarlas temprano permite proteger no solamente la próstata y la vejiga, sino también los riñones, nervios, pies y vasos sanguíneos.
La incapacidad repentina para orinar, una herida del pie que empeora rápidamente o una pierna que súbitamente se vuelve muy fría, pálida o intensamente dolorosa requieren atención médica sin demora.
